El agua ha condicionado durante siglos la vida de muchos pueblos andaluces. Fuentes, acequias, lavaderos, pilares y pequeños canales siguen formando parte del paisaje urbano de numerosas localidades, donde este elemento continúa siendo una de sus principales señas de identidad.
Pasear por estos municipios supone descubrir una arquitectura pensada para convivir con el agua.
«En algunos pueblos andaluces el sonido del agua acompaña al visitante durante todo el recorrido.»
Uno de los ejemplos más conocidos es Pampaneira, en la Alpujarra granadina, donde las acequias recorren buena parte de las calles.
También sobresalen Lanjarón, famosa por sus aguas, o localidades de la Sierra de Cádiz y la Subbética cordobesa que conservan fuentes históricas y antiguos lavaderos públicos.
Quienes disfrutan recorriendo estos rincones también pueden visitar Los pueblos andaluces con las calles más floridas y Los pueblos andaluces que conservan mejor su arquitectura tradicional, donde el agua y la arquitectura crean algunos de los paisajes urbanos más bonitos de Andalucía.
Estas construcciones permitieron durante siglos abastecer a la población y hoy forman parte del patrimonio histórico de cada municipio.
Porque el agua también ha escrito la historia de muchos pueblos andaluces.

