Icono del sitio TRN Andalucía

El choco se convierte en unas albóndigas marineras con sabor andaluz para preparar en casa

Albóndigas de choco en salsa servidas en una cazuela

El choco, nombre con el que se conoce a la sepia en buena parte de Andalucía, es el ingrediente principal de una receta marinera que se ha mantenido en las cocinas de Huelva y Cádiz. Su carne se pica y se mezcla con ajo, perejil y pan antes de formar unas albóndigas que se terminan en salsa.

El resultado es un plato sabroso y casero, adecuado para servir caliente y acompañar con pan, arroz blanco o unas patatas. La elaboración requiere algo de preparación, pero no técnicas complicadas.

Ingredientes para preparar las albóndigas

Para la masa se necesita choco limpio, un diente de ajo, perejil, pan rallado, un huevo y sal. También puede añadirse una pequeña cantidad de leche si se quiere suavizar la mezcla. Para la salsa hacen falta cebolla, ajo, vino blanco, caldo de pescado o agua, aceite de oliva y una hoja de laurel.

La cantidad de pan rallado debe ajustarse poco a poco. El objetivo es conseguir una masa manejable, pero no demasiado seca, para que las albóndigas conserven una textura tierna después de cocinarse.

“El secreto está en mantener una masa jugosa y cocinar las albóndigas a fuego suave dentro de la salsa.”

Antes de empezar, conviene pedir el choco limpio en la pescadería o retirar en casa la piel, las vísceras y el pico. Después debe lavarse y secarse bien para evitar que la mezcla quede demasiado líquida.

Cómo hacer las albóndigas de choco

Se trocea el choco y se pica hasta obtener una textura fina, aunque también se puede utilizar una picadora. La carne se coloca en un cuenco y se mezcla con el ajo y el perejil muy picados, el huevo, una pizca de sal y el pan rallado. Si la preparación resulta demasiado compacta, se puede incorporar un poco de leche.

Con las manos ligeramente humedecidas se forman bolas de tamaño parecido. A continuación, se pasan por una capa fina de harina y se doran en una cazuela o sartén con aceite de oliva. No es necesario cocinarlas por completo en este paso; basta con sellar la superficie y reservarlas.

Para preparar la salsa, se sofríe la cebolla picada con el ajo a fuego medio hasta que quede tierna. Se añade el vino blanco y se deja evaporar durante unos minutos. Después se incorpora el caldo o el agua y la hoja de laurel.

Las albóndigas vuelven a la cazuela y se cocinan a fuego suave hasta que estén hechas por dentro y la salsa haya adquirido una textura ligada. Durante la cocción, es preferible mover la cazuela con suavidad para evitar que se rompan.

Una receta marinera para servir sin complicaciones

Estas albóndigas pueden prepararse con antelación, ya que la salsa gana cuerpo cuando reposa. Si queda demasiado espesa, se puede aligerar con un poco de caldo o agua caliente antes de servir.

El plato se puede acompañar con patatas fritas, arroz blanco o pan. Así se mantiene el carácter de una receta tradicional andaluza basada en un producto del mar y en una salsa sencilla.

Salir de la versión móvil